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Son tiempos difíciles para los soñadores.

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Si, no puedo negar que me encantan las películas de Jean-Pierre Jeunet; Delicatessen, La ciudad de los niños perdidos, Largo domingo de noviazgo, Micmacs, pero Amelie se lleva la palma!
Decir que la he visto veinte veces quizás es exagerar un poco, pero quince seguramente se aproximaría bastante.

Me encanta, de principio a fin, cada mínimo detalle. Sin duda, para mí es la película perfecta. Siempre he pensado que a la gente que no le ha transmitido nada, no sabe valorar los pequeños placeres de la vida, como muchas veces he dicho..."si no te gusta Amelie, no tienes sentimientos"
Ademas en momentos de bajón, es un chute de morfina que sienta de fábula.
Así que voy a explayarme, de la mejor manera que se me ocurre, una de esas cosas que tanto me gusta hacer, como ya puse en el post de Cuánto me gusta este zumbido en mis oídos... "Me encanta apuntar en cualquier sitio, frases de películas que me emocionaron." 

Pues hoy toca.




"El tiempo no ha cambiado nada, Amelie sigue refugiándose en su soledad, se divierte haciéndose preguntas idiotas sobre la ciudad que se extiende ante sus ojos."


"Amélie no tenía un hombre en su vida, lo habían intentado pero el resultado nunca había estado a la altura de sus expectativas.
En cambio, cultiva el gusto por los pequeños placeres...
Hundir la mano en un saco de legumbres,
partir el caramelo quemado de la Crema Catalana con la cucharilla y hacer rebotar las piedras en el canal Saint Marthin".


"Si Amélie prefería vivir en sus sueños y seguir siendo una chica introvertida, estaba en su derecho, ya que malograr su vida es para todo ser humano un derecho inalienable."

"Cualquier otra chica habría llamado enseguida, habría citado al chico en una terraza para devolverle el álbum y así sabría si valía la pena seguir soñando o no.
Eso se llama enfrentarse a la realidad.
Pero eso... no es lo que Amelie quiere."



"Un buen apuntador listo tras los tragaluces, es lo que haría falta para que un tímido tenga la última palabra...
- Al menos usted nunca será un hortaliza porque incluso las alcachofas tienen corazón.- "




"- De modo que es este hombre de aquí, el que alza la mano...
- Si
- Ya... ¿Está enamorada de él?
-...Si
- Entonces ha llegado el momento de que ella se arriesgue de verdad.
- Eso es lo que piensa! está estudiando una estratagema para...
- Ya entiendo, le gustan las estratagemas!
- Si!
- En realidad es una cobarde! precisamente por eso me cuesta captar su mirada."


"Ahora lo ha comprendido...
dejará la cucharilla, 
recogerá los granos de azúcar de la mesa con el dedo,
a continuación se volverá lentamente y, entonces, me hablará!





"...Sólo aparece en la pátina sensible de la película fotográfica. Cuando una joven se hace una foto, él se le cuelga de la oreja y hace uuuuuhh acariciándole suavemente la nuca...."




"Verá, mi pequeña Amelie, usted no tiene los huesos de cristal, podrá soportar los golpes de la vida, si usted deja pasar esta oportunidad con el tiempo su corazón se ira haciendo seco y frágil como mi esqueleto. 

¿A qué espera? ande, vaya a por él."



"Señor... cuando un dedo apunta al cielo, el tonto mira el dedo."

"Oh si, si, si fracasado.. vida fracasada, me gusta esa palabra;
 fracasado, así se escribe el destino humano, fracasando.
De fracaso en fracaso no superamos nunca la fase de borrador. 
La vida sólo es el interminable ensayo de una obra que nunca se estrenará."




La suerte es como el tour de Francia, lo esperas todo el año y luego pasa rápido...

"...Las oportunidades 

hay que atraparlas deprisa, 

sin dudar..."

Ainara.



Teorías Ainariales

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 Esta mañana me he despertado pensando en todas esas manías que me hacen tan característica y tan fuera de lo común. Esas cosas que si la gente no observa, ni si quiera se da cuenta, pero siguen ahí.

No creo que sea una persona supersticiosa, por lo menos no de la forma típica, tengo un gato negro y cuando veo una escalera suelo pasar por debajo, si, vivo al límite, lo sé. 
Nada de eso, tengo otras cosas que hacen de mí un ser peculiar. En otras entradas ya había comentado algo sobre los números par, y tengo que decir que antes lo llevaba todo al extremo máximo, que incluso se me hacía difícil sobrellevarlo con naturalidad. 

A ver, por donde empezar... a mi me gusta que las cosas estén como están. Y si toco algo, suelo colocarlo del mismo modo que lo he encontrado, simplemente por miedo a que si lo desplazo aunque sea sólo un poco y cambio las cosas, mi cupo de suerte cambia también. En ocasiones me ronda a la cabeza, la teoría de que si "cero" es un estado inicial sin perturbar, y "uno" es el cambio. Dos es la corrección. Y como cero y dos son números par, por una extraña razón atribuyo los números impar a imperfectos. Haciendo así que dos sea la corrección de uno, y del tres el cuatro, y así... cuando era pequeña, me pasaba las horas tocando las cosas mínimo dos veces. Otras veces, estando en clase, si por ejemplo veía que alguien no había borrado bien la pizarra, y quedaba una pizca de tiza visible, hacía lo imposible por levantarme y borrar eso que tanto dañaba a mis ojos, claro está, tocando dos, cuatro, seis veces... y si no lo hacía algo malo sucedería, o cambiaría mi estado de suerte, o cualquier objetivo que tuviera en mente.

Entonces vamos a lo de... "si logro subir el primer rellano de escaleras antes de que se cierre la puerta de la entrada, hoy me llamará". El final de la frase, puede cambiar con cualquier cosa. 
Bien, ese era mi juego diario. Retarme a mi misma, compensándome con un poco de buena suerte. Es por eso que al ver la película francesa "jeux d'enfants" también conocida como; "quiéreme si te atreves", me sentí ampliamente identificada, cuando Julian, el protagonista, salta las baldosas del hospital, diciendo:

" Si salto dos, mamá se curará. Si salto tres volverá a casa para mi cumpleaños. Cuatro a la vez, llegará a casa esta noche curada."

O en esa otra película (también francesa) "Largo domingo de noviazgo", cuando Mathilde corre diciendo: 
"Si llego a la curva antes que el coche, Manech llegará sano y salvo...si llego a la curva...si llego a la curva antes que el coche...si llego a la curva antes que el coche Monech llegará sano y salvo..."
o cuando:
" Si cuento hasta siete y el tren no ha entrado en un túnel o el revisor no viene, Manech esta muerto; uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis... "
 y..

"Si garbanzo no entra en la habitación antes de que me llamen a comer, Manech está vivo."
Dejando el tema de las películas, que eso será en otra entrada, porque tengo para rato. 

Otra de mis manías, estaba en la ropa, atribuir mi mala suerte a la ropa que llevo, y era capaz de volver a mi casa para cambiarme. Tanto es así, que tengo una camiseta, que me encanta, pero no me la pongo desde mayo. Precisamente por esa razón, todas las veces que me la he puesto, algo ha pasado, y no bueno precisamente. Y luego está el gran dilema de me lo pongo o no. A veces me han regalado, un anillo, unos pendientes, un collar... el primer problema está en ponérmelo, y que pase la fase de prueba, si no la pasa, me lo quito y dudo que vuelva a ponérmelo. Y el siguiente problema es quitárselo, si ha pasado dicha fase de prueba, y ya forma parte de mi día a día, quitarlo, sería un cambio que podía influir negativamente.

Y así, con muchas otras cosas, tonterías, sí. Pero sin esas tonterías yo no sería quien soy. Además, resulta tan insignificantes que la mayoría de gente ni lo nota.
Pero eso si, el volumen, siempre siempre, número par. 
:)


Ainara.





Días fuera de lo común.

3 comentarios:
Si, vale, lo reconozco es fácil que un día mio salga fuera de lo común ya que lo común es estar encerrada en casa cuando vuelvo de trabajar y las 24 horas el fin de semana. Y sólo salir a merendar, para mi, supone un planazo.

Así que normal que este fin de semana sea digno de recordar. No por el simple echo de haber salido, además cuenta la compañía y del plan en si.

Un viernes que parecía entrar dentro de todo lo normal, trabajar y por la noche ir a cenar con Clara, vale, ya sé que salir con Clara supone una aventura asegurada, y que todo lo que pueda ocurrir con ella será fuera de lo habitual. Y es que ya sabemos que Clara y monotonía no son compatibles. Y es por eso uno de los tantos motivos que cuando salgo con ella sé que aburrirse es imposible. 

Viernes noche, coger el coche hacia Barcelona con la indicación de; si, coge la Ronda de Dalt y sal por la Avenida Tibidabo. Calle Sant Marius. Vale... tengo GPS pero a veces como si no lo tuviera. Así que la señora acaba en el culo del mundo. Llamando a lo desesperación. Tras una hora de indicaciones y de ser perseguida por una moto por los callejones de Barcelona. Al fin me encuentra y llego a destino! 
Bien, una vez en el lugar decidimos salir a "picar" algo, vamos andando y encontramos un sitio que parece bonito, pasamos de largo, pero, tras pensarlo mejor, me encuentro en la puerta del lugar vislumbrando un show digno de película. Tras una actuación de primera, nos sentamos en la mesa reservada de los dos que estaban de pie esperando, y es que colarse es un arte, señores. 


" La Royale, un concepto totalmente innovador de hamburguesería, único en Barcelona. Nuestros expertos hamburgerólogos realizan cuidadosamente todo el proceso, desde la selección de las carnes, todas ellas ecológicas, hasta la elaboración de suculentas recetas provenientes de todo el mundo."

Ahí estabamos sentados en la terraza de La Royale decidiendo qué cenar. Después de deleitar el paladar con cinco platos a compartir. Y de hablar sobre proyectos de películas gore. Llega el barman de los Gin Tonic. No sin antes haber probado uno de los postres más originales que jamás he visto. Y  es que lo mejor de una cena, sin duda, es el postre. 
Ahí estaba nuestra hamburguesa dulce. Con todo el aspecto de una Hamburguesa corriente, pero todo echo de cosas dulces, brioche de leche, una especie de brownie de chocolate, bola de helado, kiwi a modo de lechuga y mermelada de frambuesas simulando el ketchup. Buena presentación, mejor degustación.

Llega la hora de los Gin Tonic, el barman se presenta en nuestra mesa y nos hace una exhibición de los mejores gintonics de la casa. Yo no soy una forofa del Gin Tonic y sin embargo quedé enamorada por completo. ¿Sería el barman?, ¿serían sus manos?, ¿sería la calidad?, o quizá un poco de todo. Tengo que decir que el lugar también hacía mucho, una terracita en el cruce de cuatro callejones, tiene su encanto.


Después de haber pasado un noche fantástica con gente increíble. Me esperaba el sábado. Un sábado fuera de lo común, y tiene que salirse de lo común si está en juego, mi queridísimo Festival de Sitges, qué tan enamorada me tiene. Aunque tengo que decir que las expectativas no eran muy altas, después de encontrarnos con las entradas agotadas del Maratón Killer que en principio queríamos ir a ver. Aun así nos decidimos por una sesión doble de películas midnight x-treme. Ninguna de las dos me hacía gracia. Las encontraba demasiado falsas. Pero aun así acepté ir.


Ahí estaba yo sentada, con mis dos chicos freaks del año. Esperando la presentación de The Victim y de Hobo With a Shotgun. Primero proyectaron The Victim y como ya creíamos iba a ser mala malísima, pero de esas películas que no hay por donde cogerlas. Vale, yo de cosas técnicas mucha idea no tengo, pero en cuanto a interpretación sé distinguir cuando algo es malo y cuando no.



Haber invertido los 87 minutos que dura el film en una buena siesta hubiese sido una opción mucho mas acertada. Aun así ahí estábamos nosotros aguantando como campeones, escuchando como la gente se quejaba de semejante aberración.
Empieza la segunda película, Hobo With a Shutgun, vaya, en el trailer parecía bastante pésima, pero no. Sorprendentemente es una de esas proyecciones que me hace sentir como una niña pequeña con su bici nueva. Riendo, aplaudiendo, gritando, disfrutando con letras mayúsculas!

Un buen viernes, un buen sábado y un domingo para reposar. 

Este ha sido, sin duda, un fin de semana digno de recordar.

Ainara.